Llegó la primavera,
Y aunque apenas la sentía.
Algo estaba creciendo en mí.
De nuevo.
Y allí estabas.
De nuevo.
Crecían ramas,
Que tú pisabas.
Y es que primavera no eras tú,
Al menos,
Nunca quisiste que lo fuera.
Entonces entendí,
Que no todos florecemos a la vez,
O que incluso no todos florecíamos.
Pero a ti,
Sucia oscuridad,
No te gustaba la primavera,
Pisabas fuerte sus ramas,
Sus flores,
Su luz.
No era excusa.
Nunca lo ha sido para mí.
Pero era un ciclo que tenía que seguir,
Tu viento no soplaba más.
Rodéate de un bonito jardín,
Resaltaban las flores.
Estaba en primavera,
Pero en un prado diferente.
Y es que seguimos siendo primavera,
En estaciones equivocadas.