domingo, 14 de julio de 2019

lover of life, singer of songs


A menudo pensamos en qué vemos cuando miramos al espejo.
A veces conozco lo que veo.
A veces lo rechazo.
Y otras veces, me da tanta pena que intento abrazarlo.
Y choco con una realidad que yo misma formé.

¿eres lo que eres?
¿eres un conjunto de cosas que le han gustado a los demás?
¿eres lo que ves en las redes sociales?
¿eres lo que realmente quieres ser?
¿te dueles?

Y un profundo y un horrible suspiro me confirman la sentencia.
No eres, María, ya no.

Dejaron de cuadrarme los esquemas.
Sabía que era lo que era en cada momento,
Hasta que dejé de ser lo que yo era a solas.
Cuando tenía palabras para cada persona,
menos para mí.

Has tocado fondo amiga.

Supongo que hay personas que aparecen en tu vida,
Que, aunque no conozcas te transmiten lo que algún buen día te hubiera dio un buen amigo.
Nunca me han sobrado amigos, y en eso tú me entendías muy bien.

Y como tratándose de un reflejo, veía en tus ojos la energía que tenía en mi misma mirada.
El mundo es demasiado pequeño para nosotros, y tú lo sabías bien.
Estas cuatro paredes asfixian el pájaro que quiere volar bien alto.
Y me gritaste que lo echase a volar.
Y te prometo que lo haré.

Te perdiste en ti mismo como yo dejé de encontrar mi sombra.
Y solo te encontrabas en la música y en lo que escribías,
algo que solo tú entendías tan bien como yo.

Te rodeabas de compañía amplia, variopinta. 
Que te rellenaba el vacío en tu alma que solo con ruido solemos llenar. 
Y al final, todo terminaba en silencio.

En una batalla entre tú y el mundo, en el que solo encontrabas dolor.
Y aprendí de ti, que realmente lo que tenemos se cuenta con una mano.
Inocente, pequeña, saciante.

Y se debe abandonar el pasado, que no solo nos duele y nos ancla erróneamente.
Que nos dicta que hacer y que no hacer, que nos equivoca confunde.
Renacer.

Cometer errores y justiciarte.
Saber que entre ellos te encontraste, te equivocaste y renaceras de ellos.
Al fin y al cabo, se va quien quiere irse, y se queda quien siempre quiso hacerlo.

Y aunque hoy ya no estés,
Y nunca pueda decirte lo mucho que significaron tus palabras en un buen momento, siempre agradeceré cada uno de tus pasos.
Siempre agradeceré haberte encontrado en mi sombra.
Por cambiar algo en mí.
Por llegar donde no ha llegado nadie.


No hay comentarios:

Publicar un comentario